Acecho
El acecho requiere del uso de gran inteligencia, observación, paciencia y fortaleza es decir del uso de todas tus facultades de explorador. Deberás arrástrate sin hacer el menor ruido, buscar la mejor posición para observar a tu "presa" sin ser observado, aprender a inmovilizarte en las posiciones menos usuales y a esperar largo rato para hacer el prójimo movimiento.

Al
acercarte a tu "presa" debes fijarte primero en que el fondo te ayude. Si usas
ropas de colores vivos el animal se asustará. Es preferible el uso de ropas
color caqui, marrones, grises, verdes o negras, o combinadas como los trajes
camuflados. Un traje verde entre rocas resaltará demasiado y un traje marrón en
medio del césped puede verse muy revelador, Colócate ramas sobre la cabeza y
hombros. de modo que puedas pasar por un árbol ante un animal. Pero aún así, si
vistes de rojo o amarillo o verde "fosforescente" es muy probable que seas
fácilmente reconocido.

Muchos animales reconocen y temen el olor a humano. Para ayudar a disimularlo puedes restregarte hojas de plantas de modo que tu olor se disimule. Si tu piel es pálida tal vez debas untarte algo de barro en la cara y brazos,
Cuando
observes junto a un árbol o una piedra no lo hagas por el contado, de pie, o por
encima, pues tu silueta se recortará muy fácilmente. Tírate hacia el suelo y por
ahí asoma la cabeza. Tanto mejor si hay pasto o maleza al pie del tronco por el
que asomas. Mucho mejor si tratas de asomarte por entre arbustos, así las ramas
te disimularán, pero cualquier cuidado no evitará que te descubran si es que
llevas insignias brillantes o que reflejen el sol. El sol también se puede
reflejar en la hoja de tu cuchillo o en los binoculares que uses para observar.
Mucha precaución.


Cuando
estés oculto ten en cuenta que aún cuando no seas visible, tu sombra puede
delatarte por un lado así que siempre "pégate" al objeto más cercano que tengas.
El cielo es el peor fondo que puedes tener para acechar: evítalo tanto como sea posible. Si vas a cruzar sobre una loma, tu silueta se recortara firmemente sobre el cielo, pégate a tierra lo más posible y pasa "raspando".

Un animal confiará más que nada en su olfato y oído para detectarnos. Trata de no hacer el menor ruido, evita pisar hojas secas y mucho menos pisar ramas secas, que sonarán como un trueno al quebrarse, recuerda que un animal tiene sus sentidos mas desarrollados y lo mismo se trata cuando hablamos de un explorador experimentado.
Acércate de modo que el viento llegue primero a tu "presa" y luego pase por ti para que así no te reconozca por el olfato (así hayas disimulado tu olor)

Si el animal
dirige la vista hacía ti, ten cuidado y no muevas ni siquiera un músculo, si lo
haces bien pronto mirará hacia otro lado y podrás intentar moverte otra vez.
Sólo con la práctica podrás ser un buen acechador, practica constantemente con tu Compañía y en cada salida. Solo así llegarás a dominar este difícil arte.